02/05/2017

¿Qué es para mi la felicidad?

De entre dos puertas detrás de las cuales hay caminos distintos, yo puedo elegir si abro la puerta A o la puerta B, mas solo la Vida conoce el punto al que debo llegar tras haber recorrido los distintos caminos trazados tras las puertas A o B… “Todos los caminos llevan a Roma”, dicen. Ahora bien, unos se transitan más amablemente que otros… Y, así pues, he ahí mi elección y mi libre albedrío, ¿qué puerta elijo? ¿cómo decido transitar el camino que hay detrás de cada puerta? ¿cómo transito las circunstancias del camino que estoy recorriendo?

Para mí “felicidad” no es sinónimo de “comodidad”, ni tampoco de “facilidad”, sino simplemente me supone coherencia y congruencia entre lo que pienso, lo que siento, lo que digo y lo que hago con y en mi vida cotidiana… Felicidad para mí no quiere decir estar siempre “happy flower in the morning”, sino, ser capaz de transitar y vivir todas y cada una de las emociones y sentimientos, cuando éstos aparecen en mi vida, dándoles su lugar, mas sin aferrarme a ellos, sin drama… ¿Has visto la película “Inside Out” (Del revés)?

Al hilo de lo ya comentado anteriormente, siento que todas las emociones son necesarias por el mero hecho de existir, incluso la tristeza, la ira u otras emociones que no son tan bien recibidas en el convencionalismo de la sociedad actual, que suele fomentar el concepto de felicidad como equiparándolo a ese “happy flower” constante, como si todo tuviera que sentirse bien en el sentido de alegría, positivismo, optimismo extremo y desmesurado…

Este convencionalismo que tiende a meter debajo de la alfombra estas emociones y sentimientos que también existen y que no se tienen como bien recibidos, desde un punto de vista “new age” muy actual…

Y yo me digo a mí misma… Si estos sentimientos y emociones etiquetados como “negativos” existen, será por algo… Será para algo más que para meterlos debajo de la alfombra, digo yo… ¿cómo lo ves tú?

La felicidad para mí es seguir a mi corazón intuitivo en cada instante de mi vida… traiga lo que traiga y me lleve adonde me lleve…

Asimismo, mi concepto de felicidad me trae, a su vez, un gran alivio y una gran liberación, cuando ocurren cosas en la Vida que no entiendo desde mi mente racional… El Sol sale o se oculta a la hora que sale o que se oculta conforme a las leyes de la Naturaleza y yo no puedo hacer nada para modificarlo, simplemente me queda la aceptación de lo que Es… ¿Cómo verías que me empeñara en querer que el sol salga a una hora concreta cuando la naturaleza establece su salida a otra hora distinta? Tampoco puedo elegir desde la razón cuándo la muerte vendrá a visitarme… y como éstas, múltiples situaciones que no puedo controlar racionalmente, pero que ocurren y existen y son parte de la Vida… Mi felicidad ante estas situaciones me invita a una entrega total a un plano metafísico o cuántico distinto al físico o material, que se escapa al entendimiento de mi razón… Y eso me trae alivio y liberación…

Sé, en este sentido, que mi “pequeño yo racional”, a su vez, está en cualquier caso al servicio, con humildad y entrega, a un misterio ilimitado mucho mayor. Con lo enorme que es el Universo y la cantidad de galaxias que científicamente se ha comprobado que existen, ¿cómo verías que creyera que yo soy el único Ser, ombligo del Universo? ¿Puedo abrirme a la posibilidad de que existan cosas que mi mente racional es incapaz de entender por ahora? ¿Puedo abrirme a la posibilidad de estar al servicio de algo que no entiendo racionalmente? Aún yendo en contra de mi Soberbia y mi Prepotencia humanas…

Mi felicidad depende de la interpretación que yo haga de lo que percibo.

Cuanto más me abro a dejar de ser el ombligo del universo, más percibo y más entiendo que yo propongo y la Vida, Dios, el Universo, la Fuente, el Origen, la Pura Luz, la Pura conciencia, la Pura No Forma… dispone… Multiplicidad de nombres (formas) para una Unidad en Origen (esencia)…

Pero claro, ¡Qué fuerte para mi “pequeño yo racional” dejar de ser el Ombligo del Universo!